El trío presenta su nuevo single con la colaboración de acacia, una canción que nació en una sesión de estudio y se mueve entre folk alternativo y bolero reinterpretado.
mosaikos estrena «yo puedo esperar«, su nuevo single junto a acacia. Una canción que nace del anhelo de querer estar con alguien, de compartir y conectar, pero entendiendo que no siempre es posible coincidir en el tiempo o en el espacio.
El trío compuesto por Joselyn Gajardo, Bastián Mollenhauer y Karla Loyola debutó el año pasado con «Liminal», un álbum grabado desde una casa convertida en estudio y con una consola Behringer de segunda mano, que condensaba el espíritu de lo independiente y la fuerza emocional de lo artesanal.
Ahora, con «yo puedo esperar«, el proceso sigue siendo íntimo y casero, pero más consciente, más enfocado en cómo se siente cada detalle.
La canción se acerca más a un imaginario folk y alternativo, pero siempre desde la nostalgia que vienen trabajando. Tiene algo de bolero, pero reinterpretado desde un lugar más indie/folk. Una estructura emocional muy clásica, pero llevada a un paisaje sonoro más etéreo y contemporáneo.
Cada arreglo está pensado para sostener esa sensación: el chelo aporta profundidad, la caja musical algo más inocente y nostálgico, y las guitarras y voces van construyendo una especie de espacio suspendido.
«Algo que nos llamó mucho la atención es que, aunque la intención inicial era hacer una canción más luminosa, casi como de enamoramiento, muchas personas conectaron con una nostalgia muy fuerte. Eso nos hizo sentido, porque al final esa dualidad es parte de lo que somos«, explican.
A acacia la contactaron directamente porque ya conocían su música y les conectaba mucho su forma de escribir y su voz. Sentían que tenía una sensibilidad que podía dialogar muy bien con lo que estaban buscando.
La invitación fue desde el inicio a colaborar y componer juntos, y todo se dio de manera muy natural. Se juntaron un día en el estudio con la idea de crear algo desde cero, y la canción prácticamente nació ahí.
«Durante esa sesión, acacia y nuestra cantante escribieron juntas la letra y la melodía vocal. Fue un proceso muy intuitivo, muy inmediato, donde todo empezó a tomar forma casi sin forzarlo. Mientras eso pasaba, el resto fuimos construyendo la instrumental en paralelo, respondiendo a esa emoción inicial«, cuentan.
Incluso en momentos cotidianos, como una pausa para almorzar, la música seguía fluyendo. Fue uno de esos procesos donde todo se siente muy conectado. La voz de acacia aporta una calma muy particular, una sensación de contención que terminó siendo clave. Más que una colaboración puntual, fue un encuentro que definió el carácter de la canción.
El título nace de una sensación bien específica: el anhelo de querer estar con alguien, pero entendiendo que no siempre es posible coincidir. Es una espera que no es pasiva, sino que está cargada de emoción.
«No es solo ‘esperar’, sino seguir sintiendo a esa persona incluso en la distancia. Eso se refleja mucho en la letra, en imágenes como ‘vivo del recuerdo de tu amor’ o ‘yo puedo esperarte siempre’, donde el vínculo se mantiene vivo aunque no esté presente físicamente«, explican.
La espera como paciencia y como resignación. Entre lo hermoso de sentir y lo doloroso de no poder concretarlo. Una espera que, en el fondo, también es una forma de permanecer.

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