Inspirado en Pedro Lemebel, el álbum debut de la cantante y compositora explora el amor en todas sus formas. Siete canciones que cruzan indie pop latino, bolero, cumbia, folk y rock.
Dejar atrás el folk íntimo para abrazar el synth pop, coqueteos con reggaetón y hasta referencias de Evangelion no fue solo un cambio estético, sino un proceso de terapia.
Entre raíz latinoamericana, pop mestizo y una energía que celebra estar aquí, el debut de la cantautora porteña se instala como un disco luminoso y transformador.