Una canción nacida al ver el video de una niña palestina bajo los escombros de su hogar en Gaza, que se transformó en acto político y ejercicio de memoria.
El debut en LP lleva el apodo que le ponía su abuela y funciona como homenaje, recordatorio y golpe de realidad. Producido junto a Dalia Gal con la idea de «sonar a 2014».
Desde el sur de Chile, la artista emergente presenta una canción alegre con ganas de bailar, pero con una letra que duele. Voces suaves y envolventes con producciones minimalistas y atmosféricas.
El lanzamiento funciona como diálogo entre la búsqueda del amor y su eventual pérdida, y una respuesta reconfortante enfocada en la dependencia afectiva.
Con ritmos afro, vientos de raíz latina y un bajo sintetizado que sostiene toda la energía, el artista de Temuco da un giro hacia la pista de baile sin abandonar lo emocional.
La arista presenta un registro audiovisual de su disco debut conceptual. Indie folk, capas shoegaze y espíritu cantautoral pop con banda completa, dirigido por Gabriela Toro.