La artista de Calera de Tango presenta su EP debut de cuatro canciones, con funk carioca, pop y R&B para llorar y bailar al mismo tiempo.
maii presenta «mañas», su EP debut, con cuatro canciones que representan un espacio para descargar todos los sentimientos que no cabían en la vida de Carolina (su nombre real), quien en su día a día siempre hace lo que tiene que hacer, independiente de cómo se sienta.
La conexión entre los temas no es obvia, y eso fue intencional. Quería experimentar en distintos géneros y al mismo tiempo demostrar que es una artista capaz de trabajar un concepto, de contar una historia.
Cada tema representa una «maña» suya (a excepción de «mañas» que funciona como intro y explicación del concepto) donde pone en discusión si realmente el problema es ella o si simplemente se estaba rodeando de la gente equivocada. En «bm« el problema es ella, en «costanera« es «yo no era así, tú me hiciste así«, y en «ghost« muestra dos caras, cuando ella decide alejarse de alguien y cómo se siente cuando se lo hacen a ella.
El EP tiene dos mitades: Una más funk carioca/experimental y otra más pop/R&B, y al ser géneros distintos, invita a mandarlo a distintas playlists, pero igual intentó mantener un sonido desde la producción. Además, «mañas» tiene dos productores, Lesson en tres canciones y SVA Beats en otras. Los tres son amigos, se conocieron hace un año y medio.
«Después de un par de malas experiencias con productores, no quería hacer música con alguien que no conociera«, explica sobre cómo cada uno tiene su estilo.
«Ambos han sacado lo mejor de mí durante este proceso, me han empujado a intentar cosas nuevas y enseñado un montón sobre producción y otras cosas. Estoy muy agradecida con los chicos«.
Desde los doce años supo que quería dedicarse a la música. En su casa siempre hubo instrumentos, desde niña le gustaba bailar y cantar, pero a esa edad llegó una etapa en la que se sentía muy sola y encontró en la música un lugar seguro.
«Me parecía muy hermoso que alguien entendiera cómo me sentía aunque no nos conociéramos, sólo por transmitirlo con una melodía o una letra. Y soñaba con algún día pararme arriba de un escenario y poder transmitirle ese mismo sentimiento a otras personas«, cuenta.
Cantó en varios coros y se presentaba en su colegio, pero en ese tiempo la industria no era lo que es ahora y más encima se crió en Calera de Tango, sector rural de la Región Metropolitana, así que no tenía idea de qué era Ableton o qué hacía un productor.
Entró a la universidad y estudió psicología. Se alejó de la música casi todo ese tiempo. Al titularse en 2024 estuvo varios meses buscando trabajo sin resultados. Mentalmente estaba deprimida, toda la vida le había ido bien en el colegio, en la universidad y sentía que no había valido de nada.
«Lo único que me mantenía cuerda eran unas clases de baile que tomaba en la academia de la Conny Azua. Ahí fue que reconecté con la música, y sentí que ya no tenía nada que perder. Empecé a componer y a investigar sobre la industria. Tomé lo que me quedaba de mis ahorros de la práctica y una plata que me había regalado mi hermano para mi cumpleaños y fui a un estudio. Y así empecé«.
maii es un alter ego especial para ella, porque no es una popstar tradicional, sino que surgió como un espacio para descargar todos los sentimientos que se estaba guardando. Desde chica siempre se ha sentido súper intensa, pero por cosas de la vida siempre sintió que a su alrededor nadie soportaba eso.
«maii me ha ayudado a integrar esa parte intensa y caótica de mí con mi parte más empoderada y chambeadora, y ha sido mi forma de transmitirle al resto también que quizás no hay que escoger entre llorar o facturar, quizás las mujeres podemos hacer ambas al mismo tiempo. Que está bien equivocarse, empezar de nuevo, sentir mucho y vivir sin tanto miedo a dar cringe«.
Espera que le den ganas de llorar y bailar al mismo tiempo a quien escuche el EP de corrido por primera vez. Que entiendan cómo se siente ser una persona que sabe lo mucho que se contradice: puede ser alegra, risueña y llena de luz, pero también con matices, pero también muy sola, con sus heridas y penas.

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