12: Deshazte de las estructuras

Música ambiente con toques de clásica moderna, una experiencia meditativa que invita a liberarse de lo convencional.

Un poco lento ha sido este enero, al igual que el año pasado, pareciera que dura una eternidad. En el circuito mundial creo que han habido más intentos fallidos más que grandes obras a tener en cuenta para finales del 2023, sin embargo, eso no quiere decir que no existan discos buenos.

Yendo más allá, esta pseudo tranquilidad de estos momentos sirve para explorar a nuevos proyectos y voces, incluso, géneros que no vemos tan seguido en la palestra.

Ryuichi Sakamoto lleva bastante tiempo siendo músico publicando su primer LP en 1971. En una mezcla entre bandas sonoras para películas y discos de estudio, el japonés ya tiene más de 20 piezas a su nombre. A principios de este año lanzó «12«, con doce canciones y más de una hora de duración, hace lo que mejor sabe hacer: Música clásica moderna.

Es difícil aventurarse en escribir sobre obras de este estilo, al menos frente a otros géneros que poseen lírica y una estructura de canción más popular. Pero creo que, junto a la pandemia, el encierro y la necesidad de concentrase, dieron paso a experiencias lofi hip hop radio para que instalara la idea de música instrumental y más calma para hacerte compañía para distintos momentos de la rutina.

Creo que es una oportunidad interesante para difundir música del estilo de Ryuichi, en este caso, «12» que navega más en la música ambiente sin dejar de lado de la clásica moderna.

Por un lado la música ambiente es una experiencia que generalmente se asocia a lo etéreo, porque en su definición misma prioriza el sonido por sobre la estructura, con el objetivo de crear una atmósfera o estado de ánimo. Mientras que la música clásica moderna es un quiebre dentro del ambiente docto, de las raíces del género madre, porque integra nuevos enfoques a nivel de composición a finales del siglo XX.

Con estos datos podemos sacar en limpio que esta mezcla que conforma «12» está destinada a ser un sonido algo experimental y alejado de lo que nos tienen acostumbrado la música clásica, además de entregar una atmósfera para quien escucha.

Sin ir más lejos, «12» no es el mejor trabajo de Ryuichi y tal vez no llegue a ser lo más destacada del año. pero si es una muestra muy amigable y directa para sumarse a este mundillo, a explorar esta tendencia musical que puede ganar más adeptos.

Es una obra más larga que el común, pero sigue siendo más abordable que la mayoría que hay en el circuito, además de que se explaya instrumentalmente en una sensación muy solicitada: La calma.

A través de doce canciones Ryuichi transmite un aura meditativa, melancólica, que tiene una sensación de soledad y calma. Mediante tonos y notas muy simples que se repiten en bucle, el viaje por «12» es plácido, aunque si le pones atención se puede distinguir una incertidumbre en su construcción.

Les invito cordialmente a ser parte de estas experiencias, ya sea camino a la casa, estudiando o en la oficina. Dejen que la atmósfera que plasma su artista se mezcle con tus tareas diarias y que se convierta en la banda sonora de una hora de su vida.

7.2 de 10

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