Una canción nacida al ver el video de una niña palestina bajo los escombros de su hogar en Gaza, que se transformó en acto político y ejercicio de memoria.
El debut en LP lleva el apodo que le ponía su abuela y funciona como homenaje, recordatorio y golpe de realidad. Producido junto a Dalia Gal con la idea de «sonar a 2014».
Desde el sur de Chile, la artista emergente presenta una canción alegre con ganas de bailar, pero con una letra que duele. Voces suaves y envolventes con producciones minimalistas y atmosféricas.
El lanzamiento funciona como diálogo entre la búsqueda del amor y su eventual pérdida, y una respuesta reconfortante enfocada en la dependencia afectiva.
En la Sala SCD Bellavista, tres músicos y el disco «Plegaria» bastaron para demostrar que la música en vivo tiene una magia que ningún reproductor puede replicar.
El 29 de abril en Sala Master, la cantautora presenta su primer LP con banda completa de ocho músicos, escenografía de Duerme Volantina e invitados sorpresa.