buen día abril suelta las canciones al mundo en su debut homónimo

Un recorrido construido desde la intensidad y la emoción, con un cierre en «nublas mi juicio» que crece lento hasta quebrarse. Confesional, fresco y distinto canción a canción.

Las canciones ya no son solo de ellos. buen día abril lanzó su álbum debut homónimo y con eso vino algo que no tiene vuelta atrás.

«Se siente el cierre de una etapa. Ahora estas canciones pasan a ser del mundo, que cada uno las pueda escuchar, cantar y hacer propias en sus experiencias personales«, cuentan Abril Sepúlveda, Claudio Gajardo y Gabriela Guerra.

Ya conocíamos «Sin Pretextos« y «Último Baile«, los dos singles que abrieron el camino, pero el disco tiene ocho canciones más, cada una con su propia identidad y sus propias ideas musicales. Lo que las une no es el sonido sino algo más difícil de definir: una carga emotiva y confesional que cruza todo el álbum.

El orden no fue arbitrario. Las primeras tres canciones son las primeras que compusieron, en ese mismo orden. De ahí en adelante, el disco se ordenó por intensidad y estética, buscando que el paso entre canciones fuera fluido. El cierre lo tiene «nublas mi juicio«, la más intensa líricamente y la que musicalmente se construye más lenta, con un in crescendo que no se percibe igual en ninguna otra parte del disco.

Influencias de Beach House, The Sundays, Denver, Los Cristiánes y Javiera Parra conviven en una producción orgánica y retro que nunca abandona la luminosidad como norte estético.

El mayor cambio que esperan, sin embargo, no es en el streaming sino en vivo. Sienten que estas canciones tienen potencial para cantarse a todo pulmón desde lo colectivo, algo que empezaron a intuir cuando tocaron el disco completo por primera vez en Bar de René antes del lanzamiento.


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