MAW construye un ciclo emocional sin salida clara en «CYCLO»

Del enamoramiento a la calma atravesando el apego, la ansiedad y la soledad, protagonizado por Cora, su alter ego más vulnerable.

MAW lanza «CYCLO», su segundo EP, con cinco canciones que funcionan como un ciclo continuo, pensadas para escucharse enteras, en loop, como si el final de la última canción devolviera al oyente al principio de la primera.

Hay un tipo de música que no pide permiso para existir. La que nace a las tres de la mañana en una nota de voz, desde un momento de extravío emocional que nadie quiere admitir en público.

«Tenía muchas ganas de hacer algo que no estuviera pensado solo para funcionar rápido o para el algoritmo. CYCLO es una especie de protesta medio silenciosa contra esta idea de que todo tiene que ser perfecto o demasiado pensado para encajar«.

El EP está concebido para reflejar los patrones emocionales a los que las personas siempre terminan regresando, incluso después de jurar que ya los superaron. Cada una de las cinco canciones representa una etapa distinta dentro de ese ciclo: el enamoramiento, la soledad, el encuentro, el dolor y, finalmente, la calma.

«El concepto nació mucho de conversaciones demasiado típicas con mis amigas. Esa situación clásica donde una termina una relación y dice ‘no sabís qué, nunca más me voy a enamorar’ y al final siempre aparece alguien que te hace cambiar de opinión aunque no quieras. Ahí me di cuenta que al final todo eso es un ciclo«.

Pero la artista se cuida de no romantizar el concepto desde la victimización. Para ella, el ciclo no es una trampa ni una condena: es la manera en que se crece.

«No creo que sea un ciclo necesariamente triste o tóxico. Soy muy creyente de que de todas las relaciones y vínculos uno aprende algo, crece y se lleva partes importantes incluso de las experiencias más dolorosas«.

MAW y Nicolás Chávez explorando las texturas de R&B contemporáneo y pop alternativo.

«No sé si es algo que se premia comercialmente, pero era un riesgo que estaba dispuesta a tomar si eso hacía que el proyecto se sintiera más honesto y más mío«. El mix de «Paralysis» estuvo a cargo de Pablo Ochoa, ingeniero detrás de temas como «QLOO» de Young Cister, mientras que el mastering corrió por cuenta de Francisco Holzmann, ingeniero detrás del más reciente álbum de Katteyes.

En términos de referencias, Melanie Martinez fue la inspiración visual más fuerte del proyecto, especialmente por su capacidad de construir universos narrativos completos desde lo estético y lo conceptual.

En lo musical, SZA ocupa el lugar más importante. Completan el mapa de influencias Billie Eilish, Rosalía, Shakira y Arca, cada una aportando desde ángulos distintos.

Uno de los elementos más singulares de «CYCLO» es la aparición oficial de Cora, el alter ego de MAW, como parte central del relato audiovisual del proyecto. Se trata de una figura que, según la artista, siempre existió detrás de sus canciones más bailables, pero que nunca había ocupado el primer plano.

«Cora representa mi parte más vulnerable y humana. Siento que es una criatura que hasta el momento estaba escondida, detrás de canciones divertidas y hechas para bailar y carretear«. La distinción es deliberada y funciona como un dispositivo narrativo: mientras MAW es la artista pública y versátil, Cora habita la parte más oscura y emocional de las relaciones.

Visualmente, Cora toma forma en una serie de visualizers dirigidos por Fabián Vergara, que construyen un universo estético muy alejado del pop luminoso y aspiracional.

«Hoy siento que en la música urbana chilena hay mucho miedo a arriesgarse de verdad, es normal querer verse grande, pero no sé si se están construyendo propuestas artísticas como tal. Con CYCLO quise salir de esa comodidad. La estética, los prostéticos en el maquillaje, la aparición de Cora… todo nace desde querer hacer algo distinto, cosas que ya sabía que se podían hacer pero que veía que nadie aquí en Chile hacía y dije: Ya, ¿sabís qué más? Alguien se tiene que mojar el potito«.


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