Corona de espinas, oscuridad y ritual visual para una canción que nace desde la aceptación de las heridas propias y la falta de sentido de pertenencia.
Harper Kian estrena «MI HOGAR», su primer sencillo. Una canción que surge desde el inicio de la aceptación de las heridas propias, del proceso de aprender a vivir con ellas, de no permitir que detengan a desenvolverse en el mundo.
Desde que tiene memoria ha amado la música, siempre fue su sueño poder crear su propio proyecto y tener la posibilidad de conectar con otras personas a través de su arte.
Empezó a componer sus primeras canciones a los 8 años aproximadamente. Algo que siempre ha estado, algo que hoy por fin es real, después de toda una vida esperándolo.
«MI HOGAR« nace también desde la falta de sentido de pertenencia, del sentirse ajenx al lugar donde se habita, pero a la vez también abrazar a esa incertidumbre y comprender que el sentido de pertenencia puede construirse con el tiempo y que no todo necesita resolverse de inmediato.
«Cuando empecé a escribir esta canción estaba pasando por un momento complejo, pero el terminarla y darme cuenta del peso que tenía en mi realidad se convirtió en algo muy liberador. A la vez, fue una reconciliación conmigo mismo y con mi historia«, explica.
Al final de la canción, hay una parte hablada, que es un poema de su autoría. Durante muchos años se dedicó a hacer poesía también.
La estética es muy marcada: la corona de espinas, la oscuridad, algo casi ritual. Podría describir el proyecto como algo que nace desde la necesidad de expresar y transformar su forma de sentir y ver el mundo. Son todas las piezas de su personalidad unidas en una sola cara, donde deja ver las partes más sinceras de sí.
«La música siempre ha sido un lugar de introspección y encuentro conmigo mismo. Más que construir un personaje, quería crear un espacio donde pudiese existir sin filtros, en donde lo emocional y lo simbólico se mezclen entre sí«, cuenta.
Sobre la estética, esta no es sólo visual, sino una extensión de ese mismo universo interno, de lo oscuro, lo vulnerable, pero también de cómo estos con el tiempo se pueden lograr resignificar de alguna forma.
Su identidad no binaria es algo que está profundamente relacionado con su arte, ya que atraviesa todo lo que hace. Está en la composición y en la identidad sonora, como también en lo performático y en lo visual. De hecho, «MI HOGAR« habla un poco desde el tema identitario, del sentimiento de no encajar o pertenecer a un espacio.
«Siempre será un factor muy importante para mí, ya que es quien soy y cómo me presento al mundo«.
Por ahora, ya está trabajando en más singles que van más o menos por la misma línea, pero que a la vez juegan con otros géneros musicales. Espera en un futuro poder hacer un EP, poder plasmar todas sus ideas en un trabajo mucho más grande.

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