Terremoto del 85, liderada por Andrés J. Barquín, fusiona rock alternativo, pop y folk en su EP, evocando sonidos nostálgicos de los 80s y 90s.
El terremoto de 1985 dejó la grande en este país, en medio de un contexto histórico convulsionado, a la vez que las novedades del allá afuera resonaban en la cultura pop chilensis: Los videoclubs y los VHS, un formato analógico y que resulta nostálgico al día de hoy, con una estética memorable.
Con un nombre que evoca décadas pasadas, Terremoto del 85 es una banda santiaguina fundada por Andrés J. Barquín, un proyecto solista que terminó convirtiéndose en un quinteto y que a inicios de su carrera lanzó su EP debut, “Criaturas y Accidentes”. Una base de rock alternativo entrelazado con pop y folk, con arreglos instrumentales que respiran un aire vintage.
El objetivo de composición y escritura en torno a las cinco canciones del EP es crear paisajes sonoros a partir de experiencias introspectivas. A través de estos temas, la banda logra encapsular estéticas musicales de los 80s y 90s, integrando una mirada actual sin perder el norte de ofrecer algo nuevo.
Este lanzamiento me llamó la atención porque rescata algo que echo de menos en producciones actuales: ese sonido cálido, íntimo, el que les gustaba a mi mamá y mi papá, pero con un sabor propio de nuestra generación.
Gran parte del encanto del EP reside en su ritmo lento pero seguro, que parece difuminarse, como si varias voces se movieran a destiempo en perfecta armonía. Otra banda que conseguía provocar sensaciones similares era Medio Hermano, especialmente en sus últimos trabajos.
En cuanto a la lírica, hay un dejo de tristeza y resignación en sus voces, sin que eso reste potencia a las palabras. Entender la dirección del proyecto y sus intenciones ayuda a construir una atmósfera coherente, sin que la obra sufra por limitaciones.
El EP no es perfecto, pero no tiene puntos flacos evidentes; más bien presenta espacios para crecer, decisiones audaces y un par de canciones que podrían pulirse sin dejar de ser buenas. A título personal, el inicio y el cierre del disco —“Arañas” y “Leones”—, contrastantes en temática y animales evocados, son lo mejor que pudo ofrecer la banda en esta primera incursión.
Puedo recomendar sin miedo “Criaturas y accidentes” como un sonido familiar reinventando/reinterpretado, una entrada accesible a lo que busca transmitir Terremoto del 85 y también como un ejemplo destacado de esa estética “VHS” que tanto nos fascina.

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