El proyecto solista de Renato Ávalos profundiza su universo sonoro en un segundo LP que cruza shoegaze, rock alternativo y una nueva sensibilidad marcada por el ambient y el techno.
El cuarteto libera un primer álbum tenso, emocional y vulnerable, donde el emo, el rock alternativo y la introspección se mezclan en un relato sobre depresión, encierro y la búsqueda de una salida.
Con un sonido que se mueve entre el rock alternativo y lo psicodélico, el proyecto entrega una obra íntima y melancólica que hace de la vulnerabilidad un espacio creativo.