La artista estrena el primer adelanto de su tercer álbum. Una pieza que camina entre el ritmo tropical y una crítica punzante a la autoexigencia moderna.
Tras tres años de silencio, la banda penquista rompe el receso con un segundo EP homónimo que abraza el groove, la herencia latina y las historias de amor contadas desde el lado del villano.
Dejar atrás el folk íntimo para abrazar el synth pop, coqueteos con reggaetón y hasta referencias de Evangelion no fue solo un cambio estético, sino un proceso de terapia.
Desde Temuco a Santiago, la cantautora de 21 años presenta un sencillo producido en su pieza, una declaración de amor para cuando las palabras no alcanzan.
Pop urbano con influencias de reggaetón para hablar sobre vínculos actuales, exclusividad emocional y el derecho a decir «esto no es para mí» sin culpa.
Desde Villa Alemana, la banda presenta su primer álbum con un pop íntimo y noventero que pone el foco en los afectos, las pérdidas y el abrazo que viene después.