El cuarteto presenta su primer álbum homónimo, una exploración pop-rock de dos caras donde la luz y la sombra dialogan sobre lo que se pierde, se queda o simplemente cambia de forma.
Entre la ternura y la rabia, la artista entrega un disco visceral, donde el art rock y el folk se funden con recuerdos de infancia, rutas interiores y una poética del territorio.
Rosario Alfonso intercambia el minimalismo por una riqueza orquestal (arpas, vibráfonos y leonas) para crear el mapa sonoro más honesto sobre sanar un corazón roto. Una maduración espectacular.
Entre guitarras análogas y atmósferas synth, la artista convierte la nostalgia y el crecimiento personal en una bitácora sonora sobre el poder de la sensibilidad y la transformación.
El compositor presenta su debut discográfico, un trabajo que reúne tres obras creadas durante su residencia con la Orquesta de Cámara de Valdivia y que marcan un punto de inflexión en su exploración sonora y artística.
Con una producción más sencilla pero cargada de significado, la banda logra uno de los trabajos más conmovedores de su discografía. Un viaje íntimo por el cansancio, las dudas y la belleza de crecer.