Con ritmos afro, vientos de raíz latina y un bajo sintetizado que sostiene toda la energía, el artista de Temuco da un giro hacia la pista de baile sin abandonar lo emocional.
«Mal Necesario» es la nueva apuesta de Cris Casti, artista originario de Temuco que lleva más de una década construyendo su proyecto desde la experiencia en vivo y la intuición compositiva.
El nuevo sencillo marca un punto de inflexión: la búsqueda deliberada de un sonido más electrónico, pensado para el cuerpo y la pista, sin soltar lo emocional que ha definido su trayectoria.
La canción se mueve en un juego constante entre ritmos afro, vientos de raíz latina y un bajo sintetizado que ancla toda la energía.
Hay fraseos que se repiten y construyen una atmósfera casi hipnótica, hasta que los vientos irrumpen en un clímax que lo cambia todo. Es el momento en que el tema genuinamente despega y empuja a moverse.
«Quería capturar el frenesí de la noche y llevar mi sonido hacia un lugar más electrónico. Me interesaba explorar esos matices, construir una atmósfera de baile que se sintiera intensa y envolvente, a partir de un beat potente y la presencia de vientos de raíz latina», comenta el artista.
Detrás de la producción está Diego Santiago, colaborador habitual del proyecto desde sus inicios. Los vientos corrieron por cuenta de Martín Torres y Felipe Muñoz, integrantes de la banda en vivo de Cris Casti, lo que le da a la grabación una naturalidad que se nota en la ejecución.
La mezcla y el mastering quedaron en manos de Martín Pérez Roa en Estudio Niebla, el mismo responsable de «Invierno en la playa«, referencia directa del artista a la hora de definir las texturas electrónicas que buscaba, en un proceso que cruzó México y Santiago.
La canción se grabó en Temuco, ciudad donde Cris Casti comenzó a tocar en bares en su época universitaria y donde ha ido formando, desde la práctica y el error, lo que hoy es su proyecto.
«Mal Necesario» condensa ese camino y lo redirige: desde la intimidad de una maqueta armada en casa hasta un resultado masterizado que no pierde la energía de origen. Una apuesta directa al baile y al cuerpo, sin renunciar al fondo.

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