Desde el renacer luminoso de la quinta región hasta el rock alternativo con cuna en California, ponemos a prueba la nueva tecnología de Huawei sumergiéndonos en las capas sonoras de nuestra escena.
Escribir sobre equipos de audio suele ser un ejercicio de frialdad técnica que poco tiene que ver con lo que sentimos al darle play a un disco. En Corto Punzante, se entiende que la música es una conexión emocional, una respuesta vulnerable que revela el alma de los proyectos.
Por eso, cuando llegaron a mis manos los Huawei Freebuds 5 Pro, decidí que la única forma honesta (y de acuerdo a la línea de este medio) de reseñarlos era sacarlos a la calle y ver si eran capaces de sostener el peso emocional de cinco lanzamientos nacionales que están en mi playlist personal.

1. La precisión melódica de Scourge
Partí con una caminata con “Ciego”, el sencillo debut de la joven banda santiaguina Scourge. Es una canción compleja que busca un balance entre la melodía y explosiones de energía. Al usar los audífonos, la primera sorpresa es la separación de frecuencias. Gracias al ecualizador de Huawei AI Life (disponible en Android e iOS), la voz de Agustín Aguilera se siente situada al frente, permitiendo apreciar la temática cruda de la letra sobre una relación destructiva.
Lo interesante ocurre en la base rítmica: la batería de Matías Miranda (grabada por Claudio “Pepper” y Rubén Darío) no se siente empastada con las guitarras y el bajo de Diego Ortiz. La nitidez es clave para notar el trabajo de mezcla de Rodrigo Aranda, donde cada detalle del homestudio se siente con la dignidad que la música independiente merece.
2. Bajos viscerales y confesión nocturna con MALALECTURA
Cambiamos el ritmo hacia “Pecado Capital” de MALALECTURA. Aquí pasamos al terreno del trap y el pop alternativo, donde el bajo y los beats sombríos de Matías Acevedo mandan. Los Freebuds responden con una profundidad que hace justicia a ese “regreso decidido a la pista y la ciudad”.
La cancelación de ruido activa se vuelve fundamental en este punto. Al activarla en pleno ruido del centro de Santiago (tomé la 406 para un largo día de trámites y exámenes médicos PD: mi gente no dejen de lado su salud), el verso de MALALECTURA sobre “reconstruirse en la ruina” resuena de forma íntima, casi confesional. La masterización de Paolo Riffo se siente etérea pero cruda, y los audífonos logran ese equilibrio difícil de captar entre el placer y la herida.
3. Distorsión y catarsis: El diario emocional de Cata Teuber
Seguimos con el EP “No te lo tomes personal” de la coyhaiquina Cata Teuber. Este trabajo es un viaje por las etapas del duelo, cargado de indie rock y grunge noventero. En tracks como “excusa barata” (junto a Gabriela Arcos), la distorsión de las guitarras de Adolfo Rubilar podría saturar en equipos de menor calidad, pero aquí se siente la textura orgánica de la grabación realizada en Estudio Casa de la Olguita.
Los sintetizadores y la rabia contenida en la producción de Wally Lara encuentran un espacio amplio. Escuchar a Teuber exorcizar una ruptura con esa claridad permite que el auditor no solo oiga la canción, sino que habite ese “diario emocional”.
4. El pop mestizo y luminoso de Alma Pájara
Para probar la calidez y las texturas orgánicas, puse “VIVA”, el álbum debut de Alma Pájara. Ya estaba en la hora peak en Santiago, donde te enfrentas a una ola de personas tratando de volver a casa.
Este disco es una celebración consciente que mezcla guitarras acústicas, capas vocales y elementos electrónicos. Aquí los Freebuds destacan al procesar la voz vulnerable y poderosa de la cantautora porteña como eje emocional.
Al ser un “pop mestizo”, el disco tiene muchas capas: desde las colaboraciones con Pascuala Ilabaca y Dania Neko hasta texturas urbanas. La tecnología de los audífonos permite que el mensaje de “vivir como gesto radical” llegue sin interferencias, logrando que el “renacer” que propone Alma se sienta como una experiencia física y transformadora.
5. Energía y nostalgia con CATTALINAEVIL
Finalmente, viajamos al rock alternativo y pop punk de CATTALINAEVIL con su single “SMF”. Grabado en Circo Marciano por el productor Alvaro Hebi, este track revive la vibra del soundtrack adolescente con una potencia actual.
La energética voz de Catalina Pérez requiere de audífonos que no “suavicen” la pegada de las guitarras. Los Freebuds logran transmitir esa lucha contra los pensamientos negativos con una fuerza que recuerda a referentes como Paramore, manteniendo la claridad necesaria para que la aventura solista de la chilena desde Los Ángeles se sienta vibrante y definida (por fa saca más temas, los necesito).

Al final del día, los Huawei Freebuds 5 Pro demostraron ser compañeros fieles para la filosofía de Corto Punzante: no se trata sólo de la marca, sino de cómo la tecnología nos ayuda a descubrir ese artista que no conocíamos y sentir que la música chilena está más viva que nunca. Son directos y apasionados, una inversión para quienes buscan respuestas honestas en cada acorde.

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