molié y la carga emocional de «el peso»

El músico chilote debuta en la larga duración con un álbum de sad-rock que retrata la nostalgia del desarraigo y la migración hacia la metrópolis.

Despojarse de la calma del sur para sumergirse en el ritmo frenético de la capital nunca es un proceso gratuito. Para molié, cantante y compositor oriundo de Chiloé, este tránsito se transformó en la columna vertebral de su primer álbum de estudio: «el peso«.

El disco no es solo una colección de canciones, sino un diario emocional que documenta sus primeros años de vida independiente, donde la búsqueda de identidad y las preguntas existenciales se vuelven protagonistas.

Musicalmente, el trabajo se sitúa con en una estética sad-rock. La voz de molié guía un recorrido íntimo, apoyado por una producción que intenta envolver al oyente desde la primera nota.

Es un disco que prefiere la vulnerabilidad por sobre la pose, invitando, en palabras del propio artista, a «darle una segunda lectura a lo que nos rodea y dejarse sorprender«.

Fue producido, grabado y mezclado por Javier Barría, con baterías de Álvaro Manzanero y la masterización de Francisco Holzmann. Además, el relato cuenta con las colaboraciones de Monse Sembler en el sencillo «nadie quiere demostrar«» y Blanco Leal en «quizás«.


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