Diez años después de «Persona», el trío emblemático de la escena independiente regresa con un álbum que apuesta por la exploración electrónica, las colaboraciones intergeneracionales y la resistencia a las fórmulas.
Congelador no es una banda que busque complacer. Nunca lo ha sido. Desde 1996, el trío conformado por Rodrigo Santis (guitarra/voces), Jorge Santis (batería) y Walter Roblero (bajo) ha trazado un camino propio, ajeno a las presiones del mercado, las modas y la nostalgia.
Su nuevo álbum, «Distancia«, es prueba de ello: un disco que celebra sus 30 años de trayectoria con material nuevo, exploraciones electrónicas y colaboraciones con voces de una nueva generación.
Diez años después de «Persona» (2016), Congelador regresa transformado pero reconocible. El power trío heterodoxo de guitarra-bajo-batería ahora convive con sintetizadores, baterías programables, trompetas y texturas electrónicas que expanden su paleta sonora sin renunciar a su identidad.
Es un disco que dialoga con el pasado del grupo (ese espíritu de exploración que los definió desde «Abrigo» en 2008), pero que mira hacia adelante con curiosidad y sin miedo al riesgo.
El proceso de creación comenzó en 2018, cuando decidieron volver al formato de trío después de trabajar con Estefanía Romero-Cors en «Persona«.
Rodrigo Santis se mudó a México con su familia, lo que obligó a la banda a trabajar a distancia, compartiendo demos y maquetas que mutaban dramáticamente con el tiempo. La pandemia acrecentó ese intercambio remoto, dando forma a un disco que tomó tres años en grabarse y otros tres en post-producción.
El disco navega por paisajes diversos: dream pop en «Suncosta» y «Soltanto«, free-jazz en «La Meridional» (una pieza de 14 minutos grabada en una sola toma en Estudio Vinilo), interludios noise que homenajean sus orígenes más radicales. Es un álbum que se permite ser variado sin perder cohesión, que explora sin miedo a contradecirse.
Una de las decisiones más acertadas de «Distancia» fue invitar a Renatto Olivares (Hesse Kassel), a.k.a Lore (Chicarica) y Laurela a participar en cinco de las siete pistas del disco. No son colaboraciones decorativas, sino parte esencial de las canciones.
Congelador no es una banda que mire hacia atrás. Es una banda que, aunque avance a paso de tortuga, nunca deja de avanzar. «Distancia» es la prueba de que, después de tres décadas, todavía tienen mucho que decir.

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