Una canción sobre entender que estar rota en varios lugares no te hace débil, solo te hace real.
Después de componer para otros, Augusta sintió que era el momento para dar rienda suelta a su aventura en solitario.
«Mil pedazos« aparece como el momento en que esa lucha se convierte en lenguaje creativo. «Fue la canción donde entendí que estaba rota en varios lugares, pero que eso no me hacía débil. Era simplemente verdad«, explica.
El proyecto nace desde una urgencia personal: entender que la vulnerabilidad no es lo mismo que la debilidad. Durante años, Augusta sintió que vivía en conflicto con una «otra yo», una mezcla de alter ego, miedo y síndrome del impostor que le repetía que no era suficiente.
En ese proceso, surgió también la idea de separar (y luego reconciliar) dos versiones de sí misma: Augusta, la que escribe desde la herida y escucha demasiado a la inseguridad, y Tuti, la que se sube al escenario con determinación.
En su próximo EP, que fue presentado en julio del año pasado en un showcase en El Toro Vitacura, ambas voces coexisten, sin jerarquías ni máscaras.
«Quise mostrar que todas las personas tenemos un lado vulnerable y otro poderoso, y que ambos merecen existir«, afirma.

Deja un comentario