El cuarteto santiaguino lanza su primer disco grabado en estudio, una carta de presentación que marca el paso de proyecto solista a banda consolidada.
Pieza Oscura nació en 2020 como el proyecto íntimo y solitario de Benjamín, una vía de escape emocional en tiempos inciertos. Entre 2020 y 2022 publicó material bajo ese nombre, hasta que en 2024 decidió dar un salto: convertirlo en una banda.
Con Shiro en bajo y Roberto en batería, y posteriormente la incorporación de Mati para completar la formación, el proyecto se consolidó en un nuevo ciclo que hoy cristaliza en «Rompecabezas«, su primer larga duración grabado en estudio.
“Para la grabación del disco participaron activamente Shiro y Roberto con las canciones que ya tenía desde hace mucho en maquetas, cada uno aportó creativamente de igual manera en sus secciones tomando de referencia lo que había. Luego, con la necesidad de volver a tocar en vivo, decidimos sumar a Mati para llenar el espacio que nos faltaba”, explica Benjamín sobre la transformación de Pieza Oscura en una banda completa.
El álbum transita entre guitarras afiladas, melodías cargadas de nostalgia y coros pegadizos, con claras referencias al rock alternativo de los años 90.
En su sonido resuenan influencias de Smashing Pumpkins, Dinosaur Jr., Modest Mouse, Sunny Day Real Estate y también guiños pop de Pixies, Nirvana o incluso The Beatles.
El resultado es un disco que recoge la crudeza y la calidez de esa década para explorar los vínculos que se conocen, se dejan y se aman.
Grabado en los estudios de Enchufe Blanco bajo el alero de JoyBoy Records, «Rompecabezas» no solo es un debut, sino también una declaración: Pieza Oscura ya no es un proyecto individual, sino una banda con identidad propia, lista para mostrar en vivo la energía de este primer trabajo.

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