chicasoviética: crónicas de lo crudo y lo cósmico en su LP debut «Gemini II 99.999Hz»

El quinteto capitalino lanza un disco hecho entre amigos, carreras universitarias y emociones viscerales. Una ópera indie grabada con lo justo, que suena como si estuviera orbitando la Tierra.

Para chicasoviética, hacer música es una necesidad. No solo una búsqueda estética o un ejercicio de estilo, sino una forma de organizar pensamientos, frustraciones, rabias e intuiciones que no encuentran lugar en ninguna otra parte.

Ese impulso se condensa en «Gemini II 99.999Hz», el primer LP de la banda santiaguina, lanzado el 31 de julio de 2025 y disponible ya en plataformas digitales.

El proyecto nació como una aventura solista de Maxi Olivares, pero fue creciendo hasta consolidarse como una banda de verdad: con ensayos en sótanos, aportes creativos colectivos y una idea clara de lo que querían transmitir.

Empezamos tocando canciones del Maxi, pero con el tiempo se sintió cada vez más como un grupo. Ahora somos una banda”, cuentan.

¿Y a qué suena chicasoviética? Difícil de encasillar, pero si hay que intentarlo: un cruce entre shoegaze, noise-rock, guitarras cargadas de delays y distorsión, samples extraños y letras que esquivan lo romántico para hablar de rutina, política, videojuegos y crisis existenciales.

Canciones como «Observación«, «Terror (hermana mayor)«, «Esos cuchillos tuyos» o «Húsares de la muerte» son prueba de que este disco no se escribió para gustar, sino para decir algo.

Grabado entre la casa de Olivares y un estudio autogestionado para las baterías, el proceso fue extenso, auto producido y absolutamente.

No teníamos plata ni tiempo. Por eso lo hice todo yo: mezcla, master, producción. Me puse a estudiar para poder hacerlo lo mejor posible con lo que teníamos”, dice Maxi.

El nombre del disco —»Gemini II 99.999Hz«— no es casual: evoca un satélite en órbita, una señal que sale al mundo buscando conexión, aunque no siempre encuentre respuesta. Una idea que resuena con las temáticas del álbum y con la forma en que chicasoviética entiende la música: como un ejercicio colectivo de resistencia emocional, tecnológica y política.

Espero que al escucharlo se sienta que nos gusta tocar juntos. Que se note la emoción, aunque estemos grabando cada uno por separado”, dice Luciano. “Ojalá sea algo memorable”, cierra Maxi, sin forzar expectativas.

«Gemini II 99.999Hz» no es un debut más: es un statement sobre lo que significa hacer música independiente hoy. Sobre cómo, aún sin recursos, se puede construir algo grande si hay ganas, amigos, un micrófono prestado y algo importante que decir.


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